¿Cual es la condición?
Soy un bicéfalo de humores distintos,
soy la experiencia perdida,
soy el rumor en la saliva,
soy un cobarde,
soy un peleador desafortunado,
soy un suspiro en un asilo,
soy un choque en Teatinos,
soy un chicle en un zapato,
soy un cráneo volando a través de hojas de literatura clásica,
soy un amor no correspondido,
soy el respeto a las instituciones,
soy la sombra de lo que podría ser.
miércoles, 24 de octubre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
¿Que paso?
Estoy un poco alterado.
Esta noche las sirenas de bomberos no me dejan dormir,
van a resolver un siniestro a unas cuantas cuadras de aquí.
Pero, desde mi ventana, se escucha todo:
los gritos desesperados de una mujer,
el perro de la casa colindante ladrando despavorido,
las llamas que consumen las vigas de roble de la casa,
y desde más cerca mi respiración alterada por el ruido de la noche.
No es solo eso.
A pocas horas de esta hora,
hubo un siniestro en mi cabeza,
una voz repitiendo los fonemas que pretende inculcar,
y un gracias reiterativo para responder a tales fonemas.
¿Que paso?
Sin darme cuenta paso el tiempo,
las ganas, el sentido, las vibraciones,
los gestos de gracia y pese a que todo esto trata de sobrevivir,
lo cierto es que soy un espectador inquieto,
despierto a la mitad de la noche,
un poco alterado por las sirenas que resuenan a unas cuadras de aquí,
tratando resolver el enigma por el cual mi vida pende en estos días.
Esta noche las sirenas de bomberos no me dejan dormir,
van a resolver un siniestro a unas cuantas cuadras de aquí.
Pero, desde mi ventana, se escucha todo:
los gritos desesperados de una mujer,
el perro de la casa colindante ladrando despavorido,
las llamas que consumen las vigas de roble de la casa,
y desde más cerca mi respiración alterada por el ruido de la noche.
No es solo eso.
A pocas horas de esta hora,
hubo un siniestro en mi cabeza,
una voz repitiendo los fonemas que pretende inculcar,
y un gracias reiterativo para responder a tales fonemas.
¿Que paso?
Sin darme cuenta paso el tiempo,
las ganas, el sentido, las vibraciones,
los gestos de gracia y pese a que todo esto trata de sobrevivir,
lo cierto es que soy un espectador inquieto,
despierto a la mitad de la noche,
un poco alterado por las sirenas que resuenan a unas cuadras de aquí,
tratando resolver el enigma por el cual mi vida pende en estos días.
martes, 2 de octubre de 2012
Textura
Volví a sentir ese olor.
De nuevo por un instante tuve esa sensación ,
pude tocar al tiempo y su textura de nylon,
oler su pelo en bustamante,
quedarme en silencio sin conocerla,
dejar que mi instinto y mi cuerpo la extrañara ...
todo en si me dejo tirado en el viejo departamento,
el parqué brillante,
la casa vacía,
la pequeña televisión,
la inexistencia de una cortina de baño,
y volví a sentir ese olor,
al que me había acostumbrado
y no había pensado,
me gustaba tanto.
De nuevo por un instante tuve esa sensación ,
pude tocar al tiempo y su textura de nylon,
oler su pelo en bustamante,
quedarme en silencio sin conocerla,
dejar que mi instinto y mi cuerpo la extrañara ...
todo en si me dejo tirado en el viejo departamento,
el parqué brillante,
la casa vacía,
la pequeña televisión,
la inexistencia de una cortina de baño,
y volví a sentir ese olor,
al que me había acostumbrado
y no había pensado,
me gustaba tanto.
lunes, 1 de octubre de 2012
Sentimientos encontrados
Tras varios pasos,varios lerdos impulsos nerviosos a través de mi cerebro, tras sentarme a conocer (-me) un rato en cualquier parte bajo la luna que en ese día era inmensa, entendí lo que faltaba, y todo lo que faltaba.
Entendí el discurso al decírmelo a mi mismo, al hablar de mis sueños de niño con brutal honestidad, y de sentir la adrenalina que no sentía desde algún tiempo.
Una nerviosa adrenalina, una melancólica poesía partiendo rauda como el plomo por el aire, por las calles, por la noche, por mis temores .
Comprendí cual era el fondo del asunto y sin pensarlo seguí igual: temeroso, nervioso, callado y pensante como antes, cuando la única musa era sentir amor propio, sin seguridad de que existiera; recordé y esboce sin decorar una oda a la soledad maldita, que te hace creer invencible, creer consciente de la realidad y descargado en mundos ajenos que nunca han estado presentes; mientras la niña que me acompañaba en ese instante (más por mera cortesía que por voluntad desbordante) lloraba a escondidas por que el amor libre se escapaba a una celda en sus zapatos, para recordarle de cerca que en cada paso se asoma la tristeza.
Por que el amor es eso, una ruleta y a la vez una planta, una dado y cimiento, un monumento de piedra solida a la libertad, que engaña y es lo correcto: el amor mismo.
Por eso que en la soledad nos acompaña la sombra, para recordarnos que valemos más que uno, que no estamos solos y que podemos encontrar un amigo a nuestra espalda, siempre y cuando tengamos un poco de luz en nuestra frente.
Entendí el discurso al decírmelo a mi mismo, al hablar de mis sueños de niño con brutal honestidad, y de sentir la adrenalina que no sentía desde algún tiempo.
Una nerviosa adrenalina, una melancólica poesía partiendo rauda como el plomo por el aire, por las calles, por la noche, por mis temores .
Comprendí cual era el fondo del asunto y sin pensarlo seguí igual: temeroso, nervioso, callado y pensante como antes, cuando la única musa era sentir amor propio, sin seguridad de que existiera; recordé y esboce sin decorar una oda a la soledad maldita, que te hace creer invencible, creer consciente de la realidad y descargado en mundos ajenos que nunca han estado presentes; mientras la niña que me acompañaba en ese instante (más por mera cortesía que por voluntad desbordante) lloraba a escondidas por que el amor libre se escapaba a una celda en sus zapatos, para recordarle de cerca que en cada paso se asoma la tristeza.
Por que el amor es eso, una ruleta y a la vez una planta, una dado y cimiento, un monumento de piedra solida a la libertad, que engaña y es lo correcto: el amor mismo.
Por eso que en la soledad nos acompaña la sombra, para recordarnos que valemos más que uno, que no estamos solos y que podemos encontrar un amigo a nuestra espalda, siempre y cuando tengamos un poco de luz en nuestra frente.
domingo, 3 de junio de 2012
vida eterna
Tarde, cuando la noche cobija tibias risas y un poco de humo, es momento propicio para ideas de cambiar el mundo. Cuando un chico llora en el hombro de su amigo, por que la que ha elegido no ha estado a la altura de su amor, y aún así el la quiere devuelta, es momento propicio de replantearse el presente.
Cuando escucho los difusos reclamos de un octogenario, enrabiado con el destino por llevarle a su actual sitio, es un ejemplo perfecto de porque debemos rendirnos a ser quien mejor podemos ser, a disfrutar cada instante a nuestra manera, y que cuando llegue el día sepamos que no reclamaremos al destino por dejarnos ser quienes somos, si no que sonreiremos a todo lo que con amor hemos construido y ahí sera la vida eterna
domingo, 27 de mayo de 2012
Si me rindiera
En ocasiones las cosas se ponen turbulentas; desagradables para no ser tan psiutico.
Se vuelven sentimientos arrojados al suelo, como cuando persigues esa mano que te acaricia durante el día y te encuentras con un codo defensor de los derechos manuales. (¿que es eso? )
Pasa cuando sabes que algo anda mal, pero te levantas y sigues por una sonrisa, con un tonito bien idiota para no sucumbir un derrumbe emocional instantáneo.
Luego te repones, vas por un café y sigues como si nada; pero al dormir recuerdas esa sonrisa, ese tonito idiota, esas ganas de frustrar al mundo y el destino en su misión decidida de acabarte.
Cada día me levanto con más pena, es cierto, con un conflicto armado en mi garganta y las ganas de chocar con unos cuantos gramos de plomo ... entonces recuerdo la sonrisa, ese tonito idiota y sigo adelante, no puedo permitirme perder,
menos ahora que soy más fuerte que nunca.
jueves, 10 de mayo de 2012
Llegar al café, apoderarse de un cómodo sillón de aparente cuero, y dejar que se mantenga el dolor bajo mi ombligo... aquel dolor que no es dolor si no incomodidad, una sensación de desgano, de pena, sufrimiento puro. Tan melancólico te pones que empiezas a recordar etapas, como hace hasta hace 2 horas por ejemplo, en donde todo olía a sueño y abrazo, sin embargo ahora mismo huele a incertidumbre, incertidumbre pura.
Cuando todo el alrededor se vuelve hipócrita: el guardia que me pide utilice mi teléfono celular fuera del recinto (ya que interrumpo la conversación del resto que esta hablando?), la chica que se sienta al frente sonríe tras quebrar una taza (solo para disimular la preocupación por un posible cobro), y me quedo mudo a algo que me hiere más profundo que la cresta; cuando pienso que poco todo el castillo (de arena) se desarma, que llego la ola y revienta en mis sienes ... hay Cristo cuanto me duele aceptar las cosas.
Cuando todo el alrededor se vuelve hipócrita: el guardia que me pide utilice mi teléfono celular fuera del recinto (ya que interrumpo la conversación del resto que esta hablando?), la chica que se sienta al frente sonríe tras quebrar una taza (solo para disimular la preocupación por un posible cobro), y me quedo mudo a algo que me hiere más profundo que la cresta; cuando pienso que poco todo el castillo (de arena) se desarma, que llego la ola y revienta en mis sienes ... hay Cristo cuanto me duele aceptar las cosas.
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