Suena la radio, y no es la estación que yo esperaba.
Hice lo prudente,
Lo fantastico,
Y hasta me arrodille frente a la iglesia.
Y aún así,
No existo. Vivo el desprecio.
Y la pasividad del tiempo.
El amor a deshoras.
Tu absoluto misterio.
La predicción de lo inevitable,
Cuando sabes que es lo inevitable,
La risa es brinco
Y el pan y circo abundan en las mesas
Sonriendo de las reelecciones
Algunas con ya III decadas
asumiendo tener la verdad de las cosas.
Mientras lo unico que pensamos
Es desnudarnos, tenerte en frente
hacerlo simple.
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